Teorías y aprendizaje.
Pere Marqués nos da un resumen muy bien estructurado, de cada una de las diferentes teorías que sustentan diversas formas de aprendizaje, cada teoría por supuesto tiene su sustento teórico científico, sin embargo, algunas de ellas en cuanto al uso en la enseñanza basada en competencias han quedado rezagadas; otras hoy más que nunca cobran vigencia.
En el caso del conductismo formulado por B.F.Skinner, se intenta explicar el aprendizaje a partir de leyes y mecanismos comunes para todos los individuos. Esta teoría a mediados del siglo pasado cobro gran relevancia en los procesos de enseñanza aprendizaje a través de estímulo-respuesta-refuerzo (Ensayo y error con refuerzos y repetición): las acciones que obtienen un refuerzo positivo tienden a ser repetidas.
Con la llegada de la globalización, también nos llego un concepto nuevo; competencia, (“conocimiento que tienen un valor de uso en el mercado del trabajo: Ronald Barnett”), ésta como consecuencia de un proceso de enseñanza aprendizaje no tiene cabida en teorías de tipo conductista; donde el sujeto de aprendizaje es pasivo y solo responde a estímulos, en cambio, se sustenta de forma clara en teorías como la de tipo constructivista formulada por J. Piaget(“Construcción del propio conocimiento mediante la interacción constante con el medio”), la socio constructivista formulada por Vigotski(“aprendizajes como un proceso personal de construcción de nuevos conocimientos a partir de los saberes previos”) aporta el aprendizaje colaborativo y el aprendizaje situado, donde hoy por hoy el ser competente no se podría entender sin éstos conceptos. El aprendizaje significativo postulado por D. Ausubel, J. Novak, (“el aprendizaje debe ser significativo, no memorístico, y para ello los nuevos conocimientos deben relacionarse con los saberes previos que posea el aprendiz”) el alumno enlaza lo aprendido con la nueva información y lo integra a su área cognitiva. En este tipo de teorías, el sujeto de aprendizaje pasa de ser pasivo a ser activo o pro activo, donde, a través de “un mediador” o acompañante construye su conocimiento.
Considero que de manera concreta, tanto la teoría del aprendizaje significativo, la del constructivismo y sobre todo la de socio constructivismo cobra gran relevancia en los procesos de enseñanza aprendizaje basados en competencias; ya que permite enfrentar al alumno en escenarios reales pero sobre todo en escenarios de interés por parte del alumno. Así que considerando lo anterior, ¿qué otra motivación requerirán nuestros alumnos?. Por supuesto hay que llevar la teoría a la práctica.
Respecto a la interrogante, ¿El aprendizaje es algo tan absolutamente trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Por supuesto que no, si fuera tan sencillo, ¿para que quebrarnos la cabeza en la construcción de estrategias didácticas y de evaluación tendientes a que incidan en la calidad de los aprendizajes desde una perspectiva constructivista?; ¿para que hablar de de escenarios, de competencias, de aprendizaje situado, etc.?; si bastaría con unos cuantos reactivos para hacer y/o determinar la competencia del estudiante, que objeto tendría llevarnos tanto tiempo en nuestra planeación ahora por competencias, ¿qué objeto tendría el que los especialistas investiguen las formas para que los sujetos de aprendizaje movilicen el conocimiento?
De manera categórica: el aprendizaje no puede ser observado y medido con unas cuantas preguntas, si de esta forma se midiera, entonces estaríamos cayendo en lo subjetivo y poco ético, dado que en nuestro entorno; éste aprendizaje será evaluado en contextos situados en la realidad como lo menciona Xavier Vargas Beal.
Ir a: Los Saberes de Mis Estudiantes
Ramiro Feregrino López
Pere Marqués nos da un resumen muy bien estructurado, de cada una de las diferentes teorías que sustentan diversas formas de aprendizaje, cada teoría por supuesto tiene su sustento teórico científico, sin embargo, algunas de ellas en cuanto al uso en la enseñanza basada en competencias han quedado rezagadas; otras hoy más que nunca cobran vigencia.
En el caso del conductismo formulado por B.F.Skinner, se intenta explicar el aprendizaje a partir de leyes y mecanismos comunes para todos los individuos. Esta teoría a mediados del siglo pasado cobro gran relevancia en los procesos de enseñanza aprendizaje a través de estímulo-respuesta-refuerzo (Ensayo y error con refuerzos y repetición): las acciones que obtienen un refuerzo positivo tienden a ser repetidas.
Con la llegada de la globalización, también nos llego un concepto nuevo; competencia, (“conocimiento que tienen un valor de uso en el mercado del trabajo: Ronald Barnett”), ésta como consecuencia de un proceso de enseñanza aprendizaje no tiene cabida en teorías de tipo conductista; donde el sujeto de aprendizaje es pasivo y solo responde a estímulos, en cambio, se sustenta de forma clara en teorías como la de tipo constructivista formulada por J. Piaget(“Construcción del propio conocimiento mediante la interacción constante con el medio”), la socio constructivista formulada por Vigotski(“aprendizajes como un proceso personal de construcción de nuevos conocimientos a partir de los saberes previos”) aporta el aprendizaje colaborativo y el aprendizaje situado, donde hoy por hoy el ser competente no se podría entender sin éstos conceptos. El aprendizaje significativo postulado por D. Ausubel, J. Novak, (“el aprendizaje debe ser significativo, no memorístico, y para ello los nuevos conocimientos deben relacionarse con los saberes previos que posea el aprendiz”) el alumno enlaza lo aprendido con la nueva información y lo integra a su área cognitiva. En este tipo de teorías, el sujeto de aprendizaje pasa de ser pasivo a ser activo o pro activo, donde, a través de “un mediador” o acompañante construye su conocimiento.
Considero que de manera concreta, tanto la teoría del aprendizaje significativo, la del constructivismo y sobre todo la de socio constructivismo cobra gran relevancia en los procesos de enseñanza aprendizaje basados en competencias; ya que permite enfrentar al alumno en escenarios reales pero sobre todo en escenarios de interés por parte del alumno. Así que considerando lo anterior, ¿qué otra motivación requerirán nuestros alumnos?. Por supuesto hay que llevar la teoría a la práctica.
Respecto a la interrogante, ¿El aprendizaje es algo tan absolutamente trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Por supuesto que no, si fuera tan sencillo, ¿para que quebrarnos la cabeza en la construcción de estrategias didácticas y de evaluación tendientes a que incidan en la calidad de los aprendizajes desde una perspectiva constructivista?; ¿para que hablar de de escenarios, de competencias, de aprendizaje situado, etc.?; si bastaría con unos cuantos reactivos para hacer y/o determinar la competencia del estudiante, que objeto tendría llevarnos tanto tiempo en nuestra planeación ahora por competencias, ¿qué objeto tendría el que los especialistas investiguen las formas para que los sujetos de aprendizaje movilicen el conocimiento?
De manera categórica: el aprendizaje no puede ser observado y medido con unas cuantas preguntas, si de esta forma se midiera, entonces estaríamos cayendo en lo subjetivo y poco ético, dado que en nuestro entorno; éste aprendizaje será evaluado en contextos situados en la realidad como lo menciona Xavier Vargas Beal.
Ir a: Los Saberes de Mis Estudiantes
Ramiro Feregrino López